A mediados del siglo XX, el matemático británico Alan Turing quiso desarrollar un método para descubrir el nivel de inteligencia de una máquina. Para ello, creó el llamado "Test de Turing". Adaptado a la actualidad, consistiría en colocar en una habitación una persona frente a un terminal y un ordenador que actúa de forma autónoma. Y, en otra habitación aislada, se colocaría un interrogador. Los 3 iniciarían un diálogo, una especie de "chat", y el interrogador debería descubrir cuál de sus interlocutores es humano. La tesis de Turing era que, si ambos jugadores eran suficientemente hábiles, el interrogador no podría distinguir quién era el ser humano y quién la máquina. Pues bien, Turing pronosticó que una máquina conseguiría superar el test en el año 2000. A día de hoy, podemos asegurar que fue demasiado optimista porque, de momento, ninguna máquina ha sido capaz de superar el "Test de Turing" (http://axxon.com.ar). Seguro que, si os habéis fijado en la foto que acompaña este artículo, habréis reconocido esas palabras distorsionadas. Se trata de una versión del "Test de Tuning". Son los "Captcha", el acrónimo de "Completely Automated Public Turing Test to tell Computers and Humans Apart" (Prueba de Turing pública y automática para diferenciar a máquinas y humanos) (http://www.captcha.net). La prueba consiste en que el usuario introduzca un conjunto de caracteres que se muestran en una imagen distorsionada que aparece en pantalla. Se supone que una máquina no es capaz de comprender e introducir la secuencia de forma correcta, por lo que solamente el humano podría hacerlo (salvo error). Sirve como medida de protección para formularios y cuentas de Internet. Lo paradójico del caso es que una máquina controlo este test. De ahí que también se conozca con el nombre de "Test de Turing Inverso". Lo controla una máquina, pero bajo directrices humanas, es decir, no estaríamos aún ante Inteligencia Artificial. Todavía deberemos esperar unos cuantos decenios para que sea una realidad cotidiana. O quizá no tantos. Algunos gurús futuristas, como Ray Hammond, aseguran que en poco más de 20 años existirán seres artificiales que reconozcan a sus usuarios y que tengan sentimientos (http://www.pc-actual.com).
viernes, 14 de diciembre de 2007
El Test de Turing
A mediados del siglo XX, el matemático británico Alan Turing quiso desarrollar un método para descubrir el nivel de inteligencia de una máquina. Para ello, creó el llamado "Test de Turing". Adaptado a la actualidad, consistiría en colocar en una habitación una persona frente a un terminal y un ordenador que actúa de forma autónoma. Y, en otra habitación aislada, se colocaría un interrogador. Los 3 iniciarían un diálogo, una especie de "chat", y el interrogador debería descubrir cuál de sus interlocutores es humano. La tesis de Turing era que, si ambos jugadores eran suficientemente hábiles, el interrogador no podría distinguir quién era el ser humano y quién la máquina. Pues bien, Turing pronosticó que una máquina conseguiría superar el test en el año 2000. A día de hoy, podemos asegurar que fue demasiado optimista porque, de momento, ninguna máquina ha sido capaz de superar el "Test de Turing" (http://axxon.com.ar). Seguro que, si os habéis fijado en la foto que acompaña este artículo, habréis reconocido esas palabras distorsionadas. Se trata de una versión del "Test de Tuning". Son los "Captcha", el acrónimo de "Completely Automated Public Turing Test to tell Computers and Humans Apart" (Prueba de Turing pública y automática para diferenciar a máquinas y humanos) (http://www.captcha.net). La prueba consiste en que el usuario introduzca un conjunto de caracteres que se muestran en una imagen distorsionada que aparece en pantalla. Se supone que una máquina no es capaz de comprender e introducir la secuencia de forma correcta, por lo que solamente el humano podría hacerlo (salvo error). Sirve como medida de protección para formularios y cuentas de Internet. Lo paradójico del caso es que una máquina controlo este test. De ahí que también se conozca con el nombre de "Test de Turing Inverso". Lo controla una máquina, pero bajo directrices humanas, es decir, no estaríamos aún ante Inteligencia Artificial. Todavía deberemos esperar unos cuantos decenios para que sea una realidad cotidiana. O quizá no tantos. Algunos gurús futuristas, como Ray Hammond, aseguran que en poco más de 20 años existirán seres artificiales que reconozcan a sus usuarios y que tengan sentimientos (http://www.pc-actual.com).
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Espero, por el bien de todos, que salvo que tengan una finalidad positiva, eso no pase nunca.
Me ha gustado el post :)
Un saludo
(Ahora a poner las letras ahí abajo..)
Publicar un comentario